Primeros días en el campamento base




Cuando llegué al campamento base los sherpas ya habían hecho mucho para instalar todas las tiendas necesarias pero aún faltaba bastante por hacer y durante dos días estuvieron trabajando intensamente. El campamento base está sobre el glaciar del Khumbu y no hay ninguna estructura que dure de una temporada a otra. Mucho del tiempo lo dedicaron a hacer plataformas para nuestras tiendas de campaña y esto lo hacen primero cortando el hielo para que quede una superficie plana. Después cubren el hielo con piedras para que no se derrita el hielo tan rápido. Finalmente, ponen una capa de grava sobre las piedras para que quede una superficie más cómoda. Una vez realizado todo esto, se arman las tiendas de campaña y cada una lleva unos cinco minutos. Traté de ayudarles un poco pero tenía dos desventajas: no estaba acostumbrado todavía a realizar esfuerzos a 5,300 metros de altura, y no soy sherpa. El resultado final es impresionante y nada más en nuestro campamento hay cerca de cincuenta tiendas entre tiendas de campaña personales (dos sherpas por tienda y cada miembro tiene su tienda personal), dos cocinas, tres comedores, dos bodegas, cuatro baños, una regadera (muy sencilla) y una tienda de comunicaciones. Cablear la iluminación que nos da la energía solar es otra tarea enorme. Lo más asombroso es que dentro de dos meses lo único que quedará aquí son piedras y hielo.

Dos días después llegó al campamento base el resto del equipo, con quien estaré conviviendo intermitentemente en las próximas semanas. No quiero detenerme mucho a hablar de cada uno de ellos pero la primera impresión que tuve es que es un grupo de personas bastante diverso, algunos con experiencia y otros no mucha.

Como he tenido oportunidad de relatar en expediciones anteriores, antes de comenzar a escalar el Everest es indispensable realizar la ceremonia de puya. Nuestro día auspicioso, según el calendario sherpa